LAS VENTAS 8 DE JUNIO. JUAN DEL ALAMO ABRE LA PUERTA GRANDE.

Los cinco toros de Alcurrucén y el de el Cortijo que salió en primer lugar, bien presentados y encastados, dieron buen juego en albero. Si en la plaza los únicos protagonistas siempre deben ser el Toro y el torero, hoy se nos sumó otro, el Presidente, con una plaza volcada, ante una faena redonda de Del Alamo, los aficionados  pidieron y exigieron la segunda oreja del tercero pero no, ante una bronca monumental, el toro se fue con una oreja al desolladero. El Cid y Adame pasaron por Las ventas sin ganas, fuera de sitio la mayor parte de las veces, sin que las faenas llegaran a los tendidos, salvo en el cuarto en el que el Cid,  dió varias series con gusto, pero el fallo con la espada le privó de cortar la oreja. Del Alamo vino a romper el maleficio de cortar las orejas en Las Ventas de una en una y dispuesto a salir por la puerta grande, pero ni los toros ni el Presidente se lo pusieron facil. Su primer toro reservon de salida, rompió en bravo ante la firmeza y el buen hacer de Del Alamo que lo metío en la muleta, con series tando con la derecha como con la izquierda que levantó de los asientos en los tendidos a los aficionados en varias ocasiones, rematando la faena  con una estocada en todo lo alto. Del Alamo dió dos vueltas al ruedo con la oreja, ya que la segunda se la habiá robado el presidente, que volvería a ser abroncado con toda la plaza en pie. El que cerraba plaza, un toro complicado, que fue casi imposible picar, muy dificil en banderillas y exigente en la muleta, Del Alamo estuvo firme, con mucho poder y arte, consiguiendo realizarle una faena de mucha importacia, rrematando con otra estocada y recibiendo la oreja que se habia ganado a pulso. Esta vez el presidente no tuvo mas remedio que darle la oreja, lo que le valdría para salir por la puerta grande. Hoy los aficionados disfrutaron y vibraron don dos faenas de un torero que rompió con algo que se había convertido en rutina,  cortar oreja a oreja cada vez que venia a Madrid.